Urquiza,
M. A.
Introducción:
Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha deseado la juventud
eterna o la inmortalidad, y la ha buscado de muchas maneras.
Históricamente se ha abordado desde la perspectiva mágico-religiosa
y en las últimas décadas, propiciadas por la expansión científica
y tecnológica, han surgido ramas de las ciencias que se dedican a
investigar las causas del envejecimiento y proponer soluciones al
mismo.
Por
otro lado, la publicidad y la propaganda han desatado una fiebre
consumista sobre el antiaging; y la piel, el órgano más superficial
del cuerpo y donde más evidente se hace el proceso de
envejecimiento, es objeto de un sin número de tratamientos, que
parecen replicarse incontrolablemente, mutando su nombre, profundidad
o intensidad; en el afan de detener o revertir el tan natural proceso
de envejecimiento. Sin embargo, muy pocos realmente saben cómo la
piel envejece y porqué lo hace.
Ésta
es la razón principal, por la que se considera de vital importancia,
sistematizar las causas u orígenes del envejecimiento aplicado a la
piel para poder realizar una intervención profesional consciente y
coherente en la prevención y el tratamiento del problema.
Objetivos:
Compactar y sintetizar los conocimientos fragmentados acerca del tema
e informar y actualizar sobre el estado actual de los estudios que
tratan de dilucidar el cómo y porqué del envejecimiento cutáneo.
Materiales
y Métodos: Se tomó información de fuentes primarias, de no mas
de diez años de antigüedad con respecto al corriente año (2014).
Se realizó una síntesis cualitativa en forma de revisión
narrativa; la cual fue organizada en bloques, según lo que se cree
son las causas principales del envejecimiento cutáneo: Radicales
Libres, Inflamación, Glicación, Senescencia Celular y Daño Solar.
Resultados:
Los cambios
degenerativos que afectan a la piel son el resultado de cinco
procesos fisiológicos, en primer lugar,
la Radiación Solar, con vastos efectos sobre las múltiples
estructuras de la piel y un alto poder lesivo sobre las mismas.
Produce daño celular profundo, deteriora las fibras colágenas y
elásticas y propicia defectos en la pigmentación, además de
predisponer la piel a diversos tipos de cáncer dada
su capacidad de aumentar la oxidación producto de los Radicales
Libres.
Los
Radicales libres, no tan solo afectan al material genético, sino
también a las membranas celulares, las cuales al desintegrarse se
degradan en Ácidos Grasos, precursores del Ácido Arquidiónico,
cuyos principales derivados son las moléculas pro-inflamatorias; que
desatando la cascada inflamatoria promueven el daño tisular.
Por
otro lado, los azúcares circulantes se unen a las proteínas
estructurales de al piel, haciéndolas perder su funcion de sostén y
sus propiedades elásticas, proceso
conocido como glicación.
Simultáneamente,
la división a la que están sometidas las células para sostener la
velocidad de recambio, hace que
los extremos de los cromosomas, (los
Telómeros) se acorten, lo
que impide
su función protectora, con lo que el
cromosoma
se vuelve inestable, se fusiona o se pierde. Las células que
presentan estos defectos activan los procesos de muerte celular
programada.
Discusión:
Pocas veces se ha abordado desde una perspectiva tan integral el
deterioro de la piel por parte del envejecimiento. Los múltiples
factores se han estudiado ampliamente de forma aislada y muchas veces
considerados cada uno, como únicos agentes causales.
Conclusiones:
El estudio y el tratamiento de la piel en el área de la Kinesiología
y Fisioterapia Dermato-funcional y Cosmiátrica no debe ser tomado a
la ligera y su campo de acción no debe ser minimizado. El
envejecimiento cutáneo sólo puede entenderse y abordarse si se
comprenden y asocian los procesos multifactoriales que conllevan al
deterioro tisular.
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